El segmento de los SUV grandes premium enchufables se ha quedado, en la práctica española, con dos protagonistas claros. Mercedes y BMW llevan años puliendo sus híbridos enchufables de batería grande, y hoy ofrecen dos coches que prometen más de 100 km eléctricos homologados, tracción total y potencias combinadas que rozan o superan lo que hasta hace poco era terreno de los V8. La pregunta no es si son buenos —lo son—, sino cuál encaja mejor en el uso real de cada comprador.
Antes de entrar en materia, una nota editorial: hemos dejado fuera de esta comparativa el BYD Tang, pese a ser un rival teórico por tamaño y planteamiento PHEV. A nuestro juicio, la red de postventa de la marca en España todavía arrastra reseñas irregulares que, en un coche de este desembolso, pesan lo suficiente como para justificar no incluirlo en el análisis. No es un veredicto sobre el producto; es una decisión editorial para este comparativo.
Recordamos también que los precios manejados son PVP recomendado por el fabricante, sin descuentos del concesionario, campañas puntuales ni ayudas a la compra.
Mercedes GLE 400e (desde ≈112.000 €)
El GLE 400e es la versión enchufable del SUV grande de Mercedes. Monta un seis cilindros 3.0 gasolina apoyado por un motor eléctrico integrado en la caja, con batería de en torno a 31 kWh que le permite homologar cerca de 100 km eléctricos. Como conjunto entrega alrededor de 380 CV y 700 Nm, cifras que en un coche de casi 2,8 toneladas se traducen en un 0-100 sobre los 6 segundos: rápido, sí, pero sin el punto teatral de un X5 M.
Lo que mejor define al GLE 400e es su carácter. Suspensión con vocación confort, insonorización de referencia y una interfaz MBUX que, con el tiempo, ha ganado en madurez. Para un uso urbano con recarga nocturna y salidas de fin de semana, esos 100 km eléctricos cubren la práctica totalidad del trayecto diario sin tocar el motor de gasolina.
| Potencia kW | Potencia CV | Vel. máx. | Autonomía eléctrica | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| ≈250 kW | ≈380 CV | ≈230 km/h | ≈100 km | ≈8,5 l/100 · ≈24 kWh/100 | CERO | PHEV (gasolina + eléctrico) |
BMW X5 xDrive50e (precio no facilitado en ficha oficial)
El X5 xDrive50e comparte filosofía —seis cilindros en línea de gasolina más eléctrico, tracción total, batería grande— pero sube la apuesta en potencia: unos 490 CV combinados frente a los 380 del Mercedes. Sobre el papel, es medio segundo largo más rápido en aceleración y se nota en cuanto pisas a fondo. La batería, ligeramente menor (≈29,5 kWh), le permite igualmente homologar en torno a 110 km eléctricos gracias a una gestión térmica y de recuperación algo más fina.
El X5 sigue siendo, para mi gusto, el SUV grande que mejor disimula su peso al volante. La dirección pide más muñeca que la del GLE, el chasis es más comunicativo y en curva rápida transmite una sensación de coche compacto que el Mercedes no persigue. Eso sí, es más rígido de amortiguación en llantas grandes.
| Potencia kW | Potencia CV | Vel. máx. | Autonomía eléctrica | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| ≈360 kW | ≈490 CV | Dato no disponible | ≈110 km | Dato no disponible | CERO | PHEV (gasolina + eléctrico) |
Dónde gana cada uno
El GLE 400e gana en: confort de marcha y refinamiento acústico —el listón del segmento— y en un planteamiento más "gran turismo" que hace más llevaderos los trayectos largos con la familia. La batería ligeramente superior (≈31 kWh frente a ≈29,5 kWh) también le da un colchón útil cuando la temperatura penaliza el rendimiento eléctrico.
El X5 xDrive50e gana en: potencia combinada (≈490 CV frente a ≈380 CV, una diferencia difícil de ignorar) y en autonomía eléctrica homologada, ligeramente superior pese a la batería más pequeña. Y, como pack dinámico, sigue siendo el más divertido de conducir de los dos.
Tabla resumen y puntuaciones
| Modelo | Potencia | Autonomía eléctrica | Batería | Largo | Precio desde | Nota /10 |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Mercedes GLE 400e | ≈380 CV | ≈100 km | ≈31 kWh | ≈4.920 mm | ≈112.000 € | 8,4 |
| BMW X5 xDrive50e | ≈490 CV | ≈110 km | ≈29,5 kWh | ≈4.940 mm | Dato no disponible | 8,7 |
Veredicto: cuál elegir según tu caso
- Para quien busca confort puro y viaje largo en familia: el Mercedes GLE 400e. Suspensión, silencio y ese aire de salón rodante siguen siendo su marca de la casa.
- Para quien prioriza prestaciones y conducción dinámica: el BMW X5 xDrive50e. Los ≈110 CV extra sobre el Mercedes y un chasis más comunicativo lo colocan por delante.
- Para maximizar el uso eléctrico diario (trayectos de 60-90 km con recarga nocturna): empate técnico. Ambos cubren de sobra la semana laboral sin encender el gasolina; el X5 rasca algo más en homologación, el GLE tiene algo más de batería.
Como el precio del X5 xDrive50e no aparece en nuestra ficha canónica, evitamos cerrar el argumento económico —conviene pedir oferta cerrada al concesionario antes de decidir si la diferencia respecto a los ≈112.000 € del GLE compensa el salto de potencia—.
FAQ
¿Cuál tiene más autonomía eléctrica, el GLE 400e o el X5 xDrive50e?
El BMW X5 xDrive50e, con unos 110 km homologados, se sitúa ligeramente por encima de los ≈100 km del Mercedes GLE 400e, pese a montar una batería algo más pequeña (≈29,5 kWh frente a ≈31 kWh).
¿Cuánto cuesta el Mercedes GLE 400e en España?
Su PVP recomendado arranca en torno a los 112.000 €, sin contar descuentos del concesionario, campañas ni ayudas a la compra. La cifra final varía según acabado y opcionales.
¿Qué etiqueta medioambiental tienen estos SUV PHEV?
Ambos lucen etiqueta CERO de la DGT, al superar los 40 km de autonomía eléctrica homologados exigidos para híbridos enchufables. Eso les da acceso completo a las ZBE de ciudades como Madrid o Barcelona.
¿Merece la pena un PHEV de más de 100.000 € si apenas hago trayectos largos?
Si tu uso es mayoritariamente urbano y periurbano con posibilidad de recarga en casa o trabajo, sí: ambos cumplen la semana en modo eléctrico y reservan el gasolina para el viaje ocasional. Si no puedes recargar de forma habitual, un diésel o un híbrido no enchufable te saldrá más rentable a largo plazo.

