Comparten plataforma, comparten batería, comparten hasta el bloque 1.6 T-GDi. Y aun así, el Hyundai Tucson PHEV y el KIA Sportage PHEV toman decisiones muy distintas sobre qué debe ser un SUV-C enchufable familiar. Uno apuesta por potencia bruta y precio de entrada más contenido; el otro, por tracción total de serie y una etiqueta CERO respaldada por 7 años de garantía. La pregunta no es cuál es mejor coche —los dos lo son—, sino cuál es mejor para ti.
Aviso previo: los precios que verás son PVP recomendado por el fabricante, sin descuentos del concesionario, campañas puntuales ni ayudas del Plan Auto+.
El planteamiento: dos primos con carácter distinto
Ambos nacen del Hyundai Motor Group sobre la plataforma N3 y ambos montan la misma batería de 14 kWh alimentando un motor eléctrico integrado en la caja de cambios automática de seis relaciones. Hasta ahí, gemelos técnicos. La divergencia empieza en la afinación: Hyundai eleva la potencia combinada hasta los 290 CV en el Tucson, mientras KIA se queda en 252 CV pero mete la tracción total de serie en el Sportage PHEV. Es una decisión de producto, no un accidente.
Hyundai Tucson PHEV 1.6 TGDi 288 Klass — desde ≈43.600 €
El Tucson enchufable en acabado Klass es la puerta de entrada al mundo PHEV de Hyundai, y no es una puerta cualquiera: 290 CV combinados hacen de este SUV-C uno de los enchufables más potentes de su categoría por debajo de los 45.000 €. La caja automática de convertidor y el reparto de par eléctrico funcionan con suavidad, y en modo EV puro cumple con los ≈70 km homologados que hoy son el estándar del segmento.
| Potencia kW | Potencia CV | Vel. máx | Autonomía EV | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| ≈210 kW | ≈290 CV | ≈190 km/h | ≈70 km | ≈6 l/100 | CERO | PHEV gasolina |
¿Lo mejor? El precio de acceso y esa reserva de potencia que se agradece cuando cargas el maletero y metes a la familia. ¿Lo peor? El acabado Klass viene algo justo de equipamiento respecto al Sportage Drive, y la garantía —5 años— es un escalón por debajo de la coreana rival.

KIA Sportage PHEV 1.6 T-GDi 252 Drive 4×4 — desde ≈47.500 €
El Sportage PHEV en acabado Drive juega otra liga conceptual. Renuncia a 38 CV frente al Tucson, sí, pero mete de serie la tracción 4×4 y homologa un consumo mixto ridículamente bajo —≈1 l/100 según WLTP con batería llena— con emisiones de solo ≈30 g/km. Sobre el papel, es el enchufable coreano más limpio a fiscalidad de empresa.
| Potencia kW | Potencia CV | Vel. máx | Autonomía EV | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| ≈190 kW | ≈250 CV | ≈190 km/h | ≈70 km | ≈1 l/100 | CERO | PHEV gasolina |
¿Lo mejor? La garantía de 7 años/150.000 km —imbatible en el segmento— y la tracción total, que en zonas con nieve ocasional o caminos de tierra marca diferencia. ¿Lo peor? Cuesta cerca de 4.000 € más que el Tucson equivalente, y esa diferencia no es menor.
Cara a cara: qué gana cada uno
Gana el Tucson en: potencia (290 CV vs 252 CV, un 15% más) y precio de acceso (≈4.000 € por debajo, un 8-9% menos). Si vas a recorrer autovía cargado, esa reserva se nota.
Gana el Sportage en: tracción total 4×4 de serie —el Tucson en esta versión Klass es delantero— y garantía (7 años frente a 5). Para uso rural o familias que cambian de coche a los 6-7 años, es un argumento serio.
En el resto —maletero cercano a los 550 l, dimensiones prácticamente idénticas rondando los 4,5 m, autonomía eléctrica de ≈70 km, batería de 14 kWh, carga AC en torno a 7 kW— empatan. Y el consumo homologado tan dispar (6 vs 1 l/100) refleja más los ciclos WLTP con distinta ponderación que la realidad: en modo híbrido agotado ambos consumen valores similares, en torno a 7-8 l/100 reales.
Tabla resumen y puntuación
| Modelo | Potencia | Tracción | Autonomía EV | Garantía | Precio desde | Nota /10 |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Hyundai Tucson PHEV Klass | 290 CV | Delantera | ≈70 km | 5 años | ≈43.600 € | 8,3 |
| KIA Sportage PHEV Drive 4×4 | 252 CV | 4×4 | ≈70 km | 7 años | ≈47.500 € | 8,5 |
Veredicto por caso de uso
- Para uso urbano y periurbano con carga nocturna en casa: Hyundai Tucson PHEV. Rinde igual en eléctrico puro, cuesta menos y la potencia extra se agradece en incorporaciones. El 4×4 del Sportage aquí sobra.
- Para uso rural, montaña, nieve ocasional o familias que retienen el coche muchos años: KIA Sportage PHEV. La tracción total y los 7 años de garantía justifican los ≈4.000 € extra.
- Mejor relación precio-prestaciones: Hyundai Tucson PHEV. Con una diferencia de PVP cercana al 9%, el Tucson ofrece más caballos por menos dinero. Si el 4×4 no está en tu lista de imprescindibles, es matemática pura.
Si tu caso encaja en el filtro de autonomía eléctrica real semanal, cualquiera de los dos te va a servir. La decisión final acaba pasando por si necesitas el 4×4 o no.
Preguntas frecuentes
¿Cuál tiene mejor autonomía eléctrica real, el Tucson PHEV o el Sportage PHEV?
Prácticamente la misma. Ambos homologan ≈70 km WLTP con la batería de 14 kWh y, en uso real mixto, se quedan en torno a 50-55 km. La diferencia entre ellos es marginal; el Sportage puede ceder algo por el peso extra del 4×4.
¿Merece la pena pagar 4.000 € más por el Sportage PHEV 4×4?
Depende del uso. Si vives en zona con inviernos duros, haces caminos con frecuencia o cambias de coche cada 8-10 años (por la garantía de 7 años), sí. Si tu uso es urbano y de autovía, el Tucson delantero es más racional.
¿Los dos tienen etiqueta CERO de la DGT?
Sí. Ambos superan el mínimo de 40 km de autonomía eléctrica homologada exigido para la etiqueta CERO, con ≈70 km sobre el papel. Acceso libre a ZBE y ventajas fiscales incluidas.
¿Cuánto tarda en cargar la batería en un enchufe doméstico?
Con el cargador de 7,2 kW AC y una wallbox doméstica, la carga completa de 0 a 100% ronda las 2 horas. En un enchufe Schuko convencional de 2,3 kW, la carga sube a unas 5-6 horas —suficiente para cargar de noche sin problemas.

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